2)Ensayo breve sobra la inclusión de TIC’s en los procesos de enseñanza -aprendizaje

Cultura y comunicación, o ¿cultura y televisión?

Por Lucía Galera.

“Modestamente, la televisión no es culpable de nada.
Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos”.
(Jaime de Armiñán
Escritor español contemporáneo)

Nos encontramos situados en una época bastante particular en cuanto a la comunicación. Digo particular porque hay aspectos que han sufrido diversas modificaciones con respecto al ayer, por ejemplo, aquello que comunicamos, la manera en que lo hacemos, el medio por el que lo transmitimos, etcétera. Esto se debe a diferentes causas, una de ellas es la transformación en las relaciones sociales que establecemos y otra es la fuerte influencia e impacto de los mass media como tecnología de la comunicación, en nuestra sociedad.

Se ha generado un cambio cultural sobre la sociedad en general y también sobre la infancia y la juventud en particular. Hoy en día encontramos distintos factores como la saturación informativa, la manipulación por parte de los medios, la percepción fragmentada del mundo, la mercantilización de la cultura, el hecho de que nada tenga causa ni consecuencia y vivamos arraigados al concepto de ‘aquí y ahora’. Esos son algunos, aunque podríamos continuar…

La pregunta que nos convoca como docentes en formación es, ¿qué papel toma la escuela frente a esta situación? ¿Da lugar a la inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación (que a partir de ahora llamaremos TIC’s para simplificar) en los aulas? ¿O simplemente da la espalda? Sin ser esto un juego de preguntas y respuestas como el tan famoso ‘Juego del Millón’ de Susana, puedo decir que la respuesta a esta última pregunta es ‘sí’. Antes de seguir, creo necesario hacer una aclaración. Cuando me refiero a la inclusión de las TIC’s, llevo mi concepto a algo más allá de lo material, es decir, no apunto a que halla computadoras o no en las escuelas, porque muchas veces pasa que las computadoras están y no se les ‘saca el jugo’ que merecen. Para ser más clara, frecuentemente se las limita a la hora de computación, por ejemplo. Por eso, propongo ir más allá. Plantear si las TIC’s continúan siendo una herramienta descontextualizada más, o se las pueden considerar un instrumento significativo que acompañe nuestras prácticas. Esto es darle un fin, otra mirada.
Con esto nos preguntamos, ¿aprende más un niño ‘super conectado’ o un niño 2.0 (como se dice ahora), que aquel que no lo está? Me atrevo a decir, que aprende diferente. Considero que una computadora no asegura más o menos aprendizaje, pero sí puede volverlo igual de significativo. Además de las posibilidades que pueden tener o no los niños, se le suma su interés, el tipo de actividad que se quiera realizar. Esto va de la mano a que hay momentos para utilizar las TIC’s y otros en los puede ser rico trabajar con otras herramientas. Apunto a aceptar e incluir lo nuevo, pero sin perder lo otro.

Teniendo en cuenta estos aspectos, ahora analicemos el rol que se le atribuye a la educación. ¿Podemos decir que ese rol ha cambiado?
Moreira nos acerca a distintos retos para la educación en cuanto a los diferentes efectos que los medios tienen sobre la sociedad. “Ayudar al alumnado a integrar las noticias fragmentadas y desconexas de los medios en un discurso coherente, globalizador que explique y justifique los acontecimientos de la realidad”, o “la clarificación de los intereses ideológicos, empresariales, políticos, culturales y/o económicos de los mensajes y productos ofrecidos por los medios de comunicación”, por citar algunos. También nos plantea que “la escuela ha perdido su hegemonía socializadora sobre la infancia y la juventud, teniendo que compartirla ahora con los mass media”. Por último, nos habla de una futura crisis de la institución educativa, que sólo se podría evitar si renovamos de manera profunda su papel social, sus metas, sus contenidos y su metodología.

Como futuras docentes, ¿cómo podemos cambiar esta situación? Considero que en primer lugar, se debe tener la convicción de que el cambio es posible, de que si nos lo proponemos se puede lograr. Seremos las profesionales de la enseñanza en las que recae esta responsabilidad. Comprometidas a reconstruir lo que encontramos fragmentado y ‘desintoxicadas’ de la información, le devolveremos el verdadero papel a la educación y seremos capaces de formar un niño- receptor crítico, que sea selectivo, que pueda percibir y discernir, que sea capaz de expresarse a través de los distintos lenguajes y que valore la cultura en que vive. Debemos incorporar las TICS a conciencia, no como una mera herramienta, sino ir más allá de eso.

Para finalizar, observemos y analicemos juntos las siguientes historietas de Mafalda que nos invitan a reflexionar sobre la influencia de los medios de comunicación en los niños y a repensar nuestras prácticas.

Anuncios

1) Ensayo breve sobre modelos de comunicación (según las prácticas). “El acto educativo comunica, el acto comunicativo educa”

Yendo a los jardines tenemos la oportunidad de observar la dinámica de las clases, la manera de dirigirse de los docentes a los chicos y viceversa. En definitiva, ser testigos de un proceso natural, la comunicación humana, pero que tiene diferentes maneras de manifestarse y desarrollarse.
Sí, básicamente el modelo sistémico nos dice que hay un emisor trasmitiendo un mensaje a un destinatario o receptor, y que cómo se reciba ese mensaje y qué interpretación se de, depende de las competencias comunicativas del sujeto; pero eso no es exactamente lo que vemos cuando estamos presentes en una clase: vemos mucho más.
En nuestras prácticas observamos que existen distintos momentos donde hay comunicación y que no se da de una manera estricta, sino que la dinámica va cambiando. También puede diferir el mensaje que se recibe según quién lo recibe y bajo qué condiciones. Cuando decimos que el mensaje puede diferir nos referimos a que cada chico captará el mensaje pero habrá variaciones entre ellos, y hasta puede llegar a entenderse mal, es lógico. Dependerá, del nivel de atención del niño, de sus competencias comunicacionales, del ambiente en el que se encuentre, etc.; ya que no somos máquinas decodificando un mensaje. Este tipo de situaciones las vemos en momentos en que la docente da una consigna al grupo en general: Hay que pintar con un pincel y tempera negra sólo haciendo los contornos de las cosas de un paisaje.
Observamos que hay chicos distraídos, algunos están muy lejos y les cuesta escuchar bien la explicación, por lo que podemos inferir que puede haber malos entendidos con respecto a la consigna. También puede suceder que no entienden qué son los contornos, o la manera de pintar que siempre usan con el pincel no es esa, por lo que comenzarán pintando como siempre hasta que se los corrija. Creemos que tal vez era necesario un ejemplo, para que ellos entendieran sin equivocaciones cómo era dibujar sólo los contornos con el pincel.
Otro de los momentos que se dan en la sala es el momento de intercambio grupal, en el que se charla sobre lo que se hizo en el día, qué les gustó más y porqué, que se podría cambiar, etc. y otras situaciones especiales donde se habla de algún tema, podemos visualizar las técnicas de Freire, ya que aquí se pierde la verticalidad de los momentos en los que se dan consignas o se dice lo que hay que hacer, y se abre un espacio de intercambio en el que el docente es también receptor de lo que dan los niños. Que la señorita escuche lo que ellos dicen le otorga valor a su palabra y refuerza la confianza en sí mismos, algo que también quería Paulo Freire en su labor: devolverle la voz al pueblo.
En algunas ocasiones, los silencios nos hablan, incluso a los gritos, y podemos recibir un mensaje sin que se muevan los labios de nuestro interlocutor. Ya que no sólo las palabras representan mensajes sino que los gestos también nos dicen cosas. Así, podemos saber (o creemos que podemos) si algún niño no la está pasando tan bien… pero también depende de la mirada. ¿Observamos al grupo o tenemos en cuenta sólo a los que siguen el ritmo? ¿Somos capaces de detectar a alguien que está esperando algo sin hablarnos? Encontramos este punto como algo que debemos pensar muy bien, ya que muchas veces seremos receptores de mensajes inaudibles que tendremos que decodificar, niños que nos hablarán con la mirada, o con los actos; y que NO PODEMOS dejar de ver, aunque a veces sea más sencillo no involucrarse.
Como futuras docentes planteamos una revisión del acto educativo: todo acto educativo es un acto de comunicación, de enunciación. Cambiemos la cultura del silencio por la utilización del silencio como estrategia docente. Escuchemos al otro, porque la educación depende de la voluntad de los hablantes. Freire diría “pensar la comunicación como proceso social y campo de batalla cultural”.
Si adoptamos esta postura seremos capaces de mirar el mundo con otros ojos, y nuestros niños también lo harán. Podrán ser críticos, podrán reconstruir la realidad, podrán crear nuevos sentidos desde los cuales reinventar el presente y construir el futuro.
Esta forma de re-leer la realidad tiene como punto de partida el contexto ideológico, social y cultural. Freire decía “la cabeza piensa donde los pies pisan”. Es por esto la importancia de una práctica situada, donde se parte de las experiencias de los educandos y sus expectativas.
El hecho de alfabetizar está ligado al escuchar, a una acción del lenguaje. Alfabetización como sinónimo de liberación de la palabra propia. Esto es pensar la comunicación desde la cultura. Seamos docentes para disolver sentimientos de opresión y generar nuevas formas de ver la realidad.

Introducción

A partir de los textos que se convocan en la Unidad 3, se abre una reflexión sobre la comunicación, los medios, su influencia en las personas (especialmente los niños y los jóvenes en etapa escolar) y el papel de la escuela. Las relaciones entre estos factores son múltiples varían según el ángulo desde que se lo mire.
Expondremos tres ensayos breves:
1) sobre los modelos de comunicación relacionados con nuestras experiencias en las prácticas en los Jardines de Infantes;
2) sobre la inclusión de TIC’s en los procesos de enseñanza-aprendizaje;
3) sobre cultura mediática y cultura escolar.
A continuación de esto, finalizamos el trabajo con una entrevista realizada a un ‘especialista’, o sea, una persona vinculada a la educación en el Nivel Inicial en relación a los temas tratados.

Siguiente Entradas recientes